Ensayo: Sobre Enajenación

La primera crítica que se le hace al materialismo de Feuerbach demanda que la realidad como sensibilidad no puede ser pensada de manera objetiva, en otros términos debe ser pensada como sensibilidad humana, como práctica y subjetiva. De igual forma, para otorgarle una verdad objetiva al pensamiento se debe pensar como cuestión del ámbito práctico y no teórico.

La teoría materialista sostiene que los hombres cambian en cuanto las circunstancias cambian, y se ve modificada su educación. Esta es una discusión que ha estado siempre presente, pues cada que se presenta una reforma en el sistema educativo se ve por las necesidades de quienes requieren de la misma educación; sin embargo, son las personas quienes ponen las condiciones para que se lleven a cabo esas reformas, de algún modo el hombre cambia al sistema y no del modo contrario. Se podría decir que en tanto la mente de los hombres cambia, se cambian los sistemas que al mismo tiempo cambian nuevamente la mentalidad de las personas, convirtiendo esta transformación en un círculo. Una manera de poder romper con estas bases consiste en la disolución de un mundo imaginario basado en las ideas religiosas para transformarlas en algo terrenal por medio de la auto-enajenación. Para poder destruir estas bases basta con considerar a la esencia humana sobre la esencia religiosa y esta esencia consiste en sus relaciones sociales. De este modo, al igual que el individuo forma parte de la sociedad, la idea religiosa ha sido producto de esta también.

Las sociedades siempre han tenido la necesidad de acudir a algún ser superior para justificar todo aquello a lo que no pueda atribuirle una explicación racional, y de cualquier forma siempre ha sido necesario, pues mantiene un equilibrio entre el orden y la regulación de control sobre los grupos que pertenecen a tal grupo social. Las últimas críticas que se le presentan son sobre la distinción de los individuos en una sociedad civil por medio de la sensoriedad. Se tiende de manera diferente al considerar una sociedad más humana en donde se intenta todo el tiempo desentrañar todo lo que se oculta bajo las bases que han sido impuestas, cuando realmente el propósito es romper las bases para transformar las reglas.

Otra manera de enajenación hace referencia a la del trabajador y su actividad laboral. Durante muchos periodos de la historia se ha analizado el papel que realizan los trabajadores en fábricas y siempre se les considera como un medio para la continua producción de objetos que signifiquen una fuente de recursos para la infraestructura de las empresas y para mantenerlas en pie por el tiempo que sea requerido. Sin embargo, cuando este análisis se acerca más a la persona que se encuentra manejando maquinas de producción en masa, no siempre se encuentra un humano con ideales propios. Su bienestar se ve opacado por la necesidad de seguir produciendo llegando a un punto en donde ya no trabaja para él, solo trabaja para el objeto sin siquiera pensar que está haciendo el objeto por el que le pagarán un sueldo. El empleado ya no representa una función fundamental en cuanto a la relación del productor y producto, pierde el sentido de la realidad, la razón real por la que trabaja no tiene importancia, con tal de seguir acumulando lo que le es necesario para sobrevivir. Sin embargo, se puede notar un problema significativo, cuando el trabajador pasa la mayor parte del tiempo en la fábrica no puede llegar a pensar en vivir su vida alejado del empleo, toda su mente ha sido codificada para que cada día solo piense en volver a trabajar para seguir acumulando recursos que ayuden a tener una vida más confortable, entonces esos recursos no se usan para lo que fue pensado inicialmente y los grandes corporativos obtienen más de lo que necesitan para su existencia. La producción en masa ha transformado al trabajador de tal forma que con sus pensamientos solo suele contradecirse a sí mismo, al querer mejorar su calidad de vida, no hace más que eliminar el derecho que por naturaleza le corresponde y se enfrasca en cambiar su libertad por un salario que no puede cambiar por la calidad de vida que buscaba.

Bibliografía

Marx, Karl, Manuscritos económico-filosóficos de 1844, Grijalbo, México, 1968, pp. 73-88

_________, Tesis sobre Feuerbach y otros escritos filosóficos, Grijalbo, México, 1970, pp. 7-12

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